Crecimiento Espiritual · Vida en Abundancia
¿Cómo Dios nos hace fructificar en la tierra de nuestra aflicción?
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“Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.” (Génesis 41:52)
Desde el inicio de los tiempos el Señor después que creó el ser humano le dio una instrucción clara, directa y concisa
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos…” (Génesis 1:27-28a)
Independientemente de cualquiera que sea la circunstancia, fuimos creados para dar fruto… No existe pretexto para no dar fruto… Tenemos absolutamente todo lo necesario para conseguirlo dado que heredamos de Papá el ser innovadores, creativos e ingeniosos aún en los momentos difíciles… Sin contar los dones y talentos!
Veamos la historia de José
Mediante la historia de José, el hijo de Jacob, podemos aprender ciertos puntos de como Dios nos hace fructificar en la tierra de nuestra aflicción:
1. En completa paz
“Y como pasaban los Midianitas mercaderes, sacaron ellos á José de la cisterna, y trajéronle arriba, y le vendieron á los Ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron á José á Egipto.” (Génesis 37:28)
Aunque las circunstancias parezcan nada alentadoras,
“Tú [le] guardarás en completa paz, [cuyo] pensamiento en [ti] persevera; porque en ti se ha confiado.” (Isaías 26:3)
por ello daremos fruto!
2. Prosiguiendo al blanco
“Entonces tomaron ellos la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre; Y enviaron la ropa de colores y trajéronla á su padre, y dijeron: Esta hemos hallado, reconoce ahora si es ó no la ropa de tu hijo. Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le devoró; José ha sido despedazado. Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos días.” (Génesis 37:31-34)
Aunque den por estéril y muerta nuestra tierra, es Dios mismo quién ha dicho FRUCTIFICAR
“No que ya haya alcanzado, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si alcanzo [aquello] para lo cual fuí también alcanzado de Cristo Jesús.” (Filipenses 3:12)
3. Perfectos y cabales
“Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo.” (Génesis 39:7)
La idea de la aflicción es hacernos perder la paciencia hasta desviarnos del propósito que Dios, pero es aquí exactamente donde debemos entender
“Sabiendo que la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia perfecta [su] obra, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en alguna cosa. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, el cual da á todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.” (Santiago 1:3-5)
y 4. Creamos
“Acuérdate, pues, de mí para contigo cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí á Faraón, y me saques de esta casa:” (Génesis 40:14)
“Y el principal de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.” (Génesis 40:23)
Aunque todo se vea nublado
“… ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” (Juan 11:40)
Muchas veces renegamos, nos quejamos de cada cosa que nos pasa, nos enfurecemos porque no nos salen las cosas como queremos, y terminamos enfadados, amargados y alargando posiblemente el propósito que Dios tiene con nosotros.
Tristemente olvidamos
“… que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Romanos 8:28)
Y que entre “todas las cosas” están incluidas también aquellas que nos sacarán del conformismo hasta dar fruto. El Señor va hacer todo lo que considere necesario, tal como lo hizo con José, hasta cumplir su propósito en nosotros.
Así que en vez de perder tiempo preguntándonos ¿Por qué nos suceden todas estas cosas? Creamos que Dios tiene todo bajo control
“¿Quién obró é hizo esto? ¿Quién llama las generaciones desde el principio? Yo Jehová, el primero, y yo mismo con los postreros.” (Isaías 41:4)
y que debemos ser valientes, mantenernos en comunión con el Señor para no perder el objetivo y lograremos fructificar
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.” (Josué 1:9)
aún en la tierra de nuestra aflicción!
En completa paz, prosiguiendo al blanco, perfectos y cabales, y siempre creamos en el Rey de Gloria, que para Él nada le es imposible!
_**Recuerda pasar por el Cancionero
Dios te continúe bendiciendo y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!