Exhortación y Arrepentimiento · Compromiso y Servicio
¿Hemos pensado cuantos talentos debíamos?
3 min de lectura aprox.

“Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debía diez mil talentos. Mas á éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y á su mujer é hijos, con todo lo que tenía, y que se [le] pagase. Entonces aquel siervo, postrado, le adoraba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor, movido á misericordia de aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda.” (Mateo 18:24-27)
Detengamonos un momento de nuestro correr diario y pensemos: Sabemos cuanto el Señor nos ha perdonado? Tenemos presente el vuelco que el Señor ha hecho en nuestras vidas? Somos conscientes que no había manera de pagar al Señor nuestra deuda? Hoy quisiera llevarte hacer una operación matemática sencilla… Sabemos que un denario era el pago común de un día de trabajo, sin embargo, según investigaciones, un talento equivalía aproximadamente a 6000 denarios, es decir, 6 mil días de trabajo. Es impresionante que en esta historia de la Palabra, el Señor perdona una deuda de 10.000 talentos! Haber multipliquemos: 10.000 talentos por 6.000 denarios = 60’000.000 denarios, es decir, 60 millones de días de trabajo le debía este hombre a su Señor!! Hemos pensado ¿Cuál fue la deuda que nuestro Señor Jesucristo nos perdonó? Cuando no entendemos el precio ni somos conscientes de lo que Jesucristo ha hecho por nosotros es fácil juzgar, es fácil criticar, es fácil levantar nuestro dedo para dañar, es fácil ofender:
“Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y trabando de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que debes. Entonces su consiervo, postrándose á sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso; sino fué, y le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.” (Mateo 18:28-30)
Por favor, nunca lo que alguien nos haga será mayor a lo que nosotros le hemos hecho al Maestro para tener que saldar nuestros pecados con precio de sangre! Alguien nos ha hecho algo? Perdonémosle, Hemos hecho algo a alguien? Acerquémonos y pidámosle perdón. Como decía en un inicio, detengámonos de nuestro afán, analicemos que ha hecho el Señor por nosotros, reconozcamos cuan bello y Grande es el Señor y cuan enorme a su sido su gracia y misericordia para con nosotros! Y teniendo en cuenta esto, estemos dispuestos a perdonar, a levantar, a ayudar y a reconfortar como instrumentos útiles en las manos del Señor. ¿Hemos pensado cuantos talentos debíamos?
Dios te continúe bendiciendo
y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!
Te invito a pasar por el Cancionero