Familia Cristiana · Sabiduría Bíblica · Identidad en Cristo
¿Niños espirituales?
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“De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Corintios 3:1-3)
Aún cuando Jesucristo nos ha llamado para ir, hacer discípulos y enseñarles todas las cosas que nos ha enseñado, es como si NO escucháramos o leyéramos la Palabra del Señor al no hacerlo… A prueba de esto es que siguen los chismes, murmuraciones, pleitos, etc..
“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.” (Hebreos 5:11-14)
Con el alimento sólido ejercitaremos:
“… los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos” (Efesios 1:18)
Es claro que:
“… el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1 Corintios 2:14)
Nosotros no somos naturales! Tanto así que:
“… nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Filipenses 3:20)
Así que hoy podemos poner en práctica, por ejemplo, el:
“Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones” (Romanos 14:1)
Esta es una de las tantas maneras donde podremos:
“… sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos á vosotros mismos.” (Santiago 1:22)
Entender de una vez por todas que:
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16)
Si la leemos, meditamos en ella… Entonces, deberíamos seguir en lo mismo?
“El hombre perverso cava en busca del mal, Y en sus labios hay como llama de fuego. El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos. El hombre malo lisonjea a su prójimo, Y le hace andar por camino no bueno. Cierra sus ojos para pensar perversidades; Mueve sus labios, efectúa el mal.” (Proverbios 16:27-30)
Entonces, ¿Qué haremos? ¿Queremos ejercitar nuestro discernimiento para poder agradar a Dios e ir contracorriente y poder ser así hijos de luz o es que deseamos complacer los designios y deseos de este mundo y así convertirnos en enemigos de Dios? Tomemos una decisión.
Dios te continúe bendiciendo
y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!
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