¿Un encuentro con Jesús? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Zaqueo?
¿Un encuentro con Jesús? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Zaqueo?

¿Un encuentro con Jesús? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Zaqueo?

2 Corintios 5:17-20 (Zaqueo)
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

La Palabra de Dios habla de muchos personajes que cuando tuvieron un encuentro con Jesús, todo, absolutamente todo cambio. Pobres, ricos, rameras, ciegos, cojos, paralíticos, endemoniados, publicanos, etc. Pero debemos tener presente que para acceder a las maravillosas bendiciones que contrae el encontrarnos con Jesús es necesario cumplir una serie de requisitos. Veamos por ejemplo que podemos aprender de lo que hizo Zaqueo.

1. Reconocer nuestra condición

“Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.” (Lucas 19:2-3). Zaqueo no solamente podía acercarse a Jesús debido a su estatura, sino que tenía sobre sus lomos la mala fama que implicaba el ser publicano. Todos hemos errado de una u otra manera, pero Dios espera que en nosotros nazca el anhelo de “procurar ver quién es Jesús”… No olvidemos que la Palabra de Dios dice “Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” (Jeremías 29:12-13)

pero ¿Reconocemos nuestra condición?

2. Actitud de cambio

“Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.” (Lucas 19:4)

Zaqueo luego de saber su condición, se apresuró a buscar su solución, no añadirle al problema más problemas! ¿Con qué hemos estado peleando tanto tiempo? ¿Masturbación? ¿Homosexualismo? ¿Lesbianismo? ¿Hurto? ¿Drogas? ¿Prostitución? ¿Hechicería o Brujería? ¿Fornicación? ¿Adulterio?… Frente a todos los anteriores Jesús es la solución

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)

sin embargo, ¿Cuál es nuestra actitud?

3. Se crea la oportunidad

“Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.” (Lucas 19:5-6)

Jesús notó la actitud, la mezcla de arrepentimiento y deseo de perdón que había en Zaqueo y esto Dios nunca lo despreciará.

“Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (Salmos 51:17)

De Dios hacia nosotros siempre existe la oportunidad pero ¿nosotros la notamos?

4. Nuestra mirada en Jesús

“Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.” (Lucas 19:7)

Zaqueo reconoció que el único que podía traer salvación a su vida era Jesús… Zaqueo sabía que prestar atención a comentarios que no le iban a edificar era hacerle perder tanto el norte como el tiempo…

“puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…” (Hebreos 12:2a)

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.” (Juan 10:27-28)

Cuando Jesús nos llama, qué estamos mirando?

5. Compromiso

“Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.” (Lucas 19:8)

Zaqueo tuvo en poco absolutamente todo por su momento con Jesús! Cuando tenemos un encuentro con Jesús, toda mala práctica que solíamos hacer la tenemos por basura, ya no nos importa más, solo queremos dejar eso atrás para disfrutar a plenitud la presencia de Dios, nace la frase

“Señor yo dejo todo esto por estar contigo”, se crea un compromiso. Por ello el apóstol Pablo decía

“Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,” (Filipenses 3:8)

¿Aceptamos decir el “Sí” al Señor?




Cuando los anteriores requisitos se cumplen Jesús expresa

“… Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Lucas 19:9-10)

¿Un encuentro con Jesús? ¿Cuándo? ¿Dónde? Posiblemente este pasando en este momento y no nos hemos dado cuenta.
¿Echamos un vistazo?

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Dios te continúe bendiciendo y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!

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