Viviendo como un cojo?
Viviendo como un cojo?

Viviendo como un cojo?

2 Reyes 4:42-44 NTV (Cojo)
«Cierta tarde, Pedro y Juan fueron al templo para participar en el servicio de oración de las tres de la tarde. Mientras se acercaban al templo, llevaban cargando a un hombre cojo de nacimiento. Todos los días lo ponían junto a la puerta del templo, la que se llama Hermosa, para que pidiera limosna a la gente que entraba. Cuando el hombre vio que Pedro y Juan estaban por entrar, les pidió dinero. Pedro y Juan lo miraron fijamente, y Pedro le dijo: «¡Míranos!». El hombre lisiado los miró ansiosamente, esperando recibir un poco de dinero, pero Pedro le dijo: «Yo no tengo plata ni oro para ti, pero te daré lo que tengo. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y camina!». Entonces Pedro tomó al hombre lisiado de la mano derecha y lo ayudó a levantarse. Y, mientras lo hacía, al instante los pies y los tobillos del hombre fueron sanados y fortalecidos. ¡Se levantó de un salto, se puso de pie y comenzó a caminar! Luego entró en el templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios. Toda la gente lo vio caminar y lo oyó adorar a Dios. Cuando se dieron cuenta de que él era el mendigo cojo que muchas veces habían visto junto a la puerta Hermosa, ¡quedaron totalmente sorprendidos!» 

Equipados para ser más que vencedores!

Muchos de nosotros sabemos que tenemos un Dios extremadamente poderoso (Apocalipsis 1:8), que no conoce imposibles (Jeremías 32:27) y además, que tenemos disponible su socorro, amor, perdón y milagros, sí! vigentes y presentes! (Mateo 24:35).

Como complemento, sabemos que el orar, ayunar y meditar en la Palabra de Dios nos nutren y nos marcan un claro caminar para crecer en nuestra vida espiritual! (Lucas 2:36-37; Esdras 8:23). Y sí, ahí voy de nuevo: muchas de estas cosas las aprendemos asistiendo a la iglesia (Hebreos 10:25) debido a que es ahí donde oímos Palabra De Dios, luego, adquirimos fe (Romanos 10:17), y esta fe es la que nos recuerda una y otra vez que si es posible con Dios andar, llegar y ganar! (Hebreos 11:1; Mateo 17:20; Hebreos 11:6; Efesios 6:16).

Dejando todo el equipamiento en casa… para ser «cojo»?

Pese a que sabemos todas estas cosas preferimos cojear en la puerta de la iglesia…. ¿De qué manera?

1. Se vuelve costumbre ir a la iglesia pero nuestra mente sigue afuera entretenida en las preocupaciones?

“Las semillas que cayeron entre piedras representan a quienes oyen el mensaje del reino de Dios y rápidamente lo aceptan con gran alegría. Pero como no lo entienden muy bien, la alegría les dura muy poco. Tan pronto como tienen problemas, o son maltratados por ser obedientes a Dios, se olvidan del mensaje. Hay otros que son como las semillas que cayeron entre los espinos. Oyen el mensaje, pero no dejan que el mensaje cambie su vida. Sólo piensan en las cosas que necesitan, en cómo ganar dinero, y en cómo disfrutar de esta vida.” (Marcos 4:16-19 TLA)

Sabes? Es hora de entender que debemos

“Ama(r) al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30 PDT)

y aquel que ama al Señor no se quiere perder ninguna de sus palabras, por ello está super atento!

«Finalmente, las semillas que cayeron en buena tierra representan a los que escuchan el mensaje y lo aceptan. Esas personas cambian su vida y hacen lo bueno. Son como las semillas que produjeron espigas con treinta, sesenta y hasta cien semillas.» (Marcos 4:20 TLA)

2. Se vuelve costumbre el “Ora por mí”, mientras voy olvidando que soy hijo?

Un hijo ha aceptado y creído en Jesús como su Señor y Salvador:

Pero a los que lo aceptaron y creyeron en él, les dio el derecho de ser hijos de Dios. (Juan 1:12 PDT)

(Si no sabes cómo, has una pausa y lee aquí, de lo contrario continuemos)

“Dios mío, ¿qué somos nosotros para que nos tomes en cuenta? ¿Qué somos los humanos para que nos prestes atención?” (Salmos 144:3 TLA)

Somos hijos! Sí, recuerda eres hijo, por tanto puedes acercarte sin temor y hablar con Papá

“Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar. Cuando ustedes me pidan algo en oración, yo los escucharé. Cuando ustedes me busquen, me encontrarán, siempre y cuando me busquen de todo corazón.” (Jeremías 29:11-13 TLA)

Ahora,

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.” (Filipenses 4:6 NTV)

Así es, nuestro Padre espera nuestra oración, ese momento íntimo… No busquemos más intermediarios!

3. Se vuelve costumbre mendigar bendiciones de los demás cuando no nos damos cuenta que ya Dios nos ha bendijo?

“¡Ay de quienes corren a Egipto en busca de ayuda y confían en su poderosa caballería y sus carros, en vez de poner la mirada en el Santo de Israel y consultarlo a él!” (Isaías 31:1 NBV)

Para qué una mínima porción cuando ya tenemos acceso al todo? Debemos entender que

“Sólo hay un Dios, y sólo hay uno que puede ponernos en paz con Dios: Jesucristo, el hombre. Jesús dio su propia vida para salvar a todo el mundo. En el momento oportuno, Dios nos demostró que quiere salvar a todos.” (1 Timoteo 2:5-6 TLA)

No son los hombres, siempre ha sido y será Dios! Por otra parte debemos entender que ya Dios desató lo siguiente

“Demos gracias al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo por las bendiciones espirituales que Cristo nos trajo del cielo. Desde antes de crear el mundo Dios nos eligió, por medio de Cristo, para que fuéramos sólo de él y viviéramos sin pecado. Dios nos amó tanto que decidió enviar a Jesucristo para adoptarnos como hijos suyos, pues así había pensado hacerlo desde un principio. Dios hizo todo eso para que lo alabemos por su grande y maravilloso amor. Gracias a su amor, nos dio la salvación por medio de su amado Hijo. Por la muerte de Cristo en la cruz, Dios perdonó nuestros pecados y nos liberó de toda culpa. Esto lo hizo por su inmenso amor. Por su gran sabiduría y conocimiento, Dios nos mostró el plan que había mantenido en secreto, y que había decidido realizar por medio de Cristo. Cuando llegue el momento preciso, Dios completará su plan y reunirá todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, y al frente de ellas pondrá como jefe a Cristo.” (Efesios 1:3-10 TLA)

Ya no hay razón para seguir cojo!

“Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes.” (1 Pedro 5:7 NTV)

y, finalmente,

“Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (Filipenses 4:19-20 NVI)

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Dios te continúe bendiciendo y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!

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