Marcos 9:42 (Frutos)
“Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.”
Las empresas
Por lo general, cuando una empresa necesita una persona para realizar una labor es necesario que a los postulantes se les haga:
1. Una o varias entrevistas para conocer al postulante como persona.
2. Otra entrevista para obtener información referente a la experiencia que el postulante posee para el cargo.
3. Una o varias pruebas para conocer si el postulante sabe de lo que se está solicitando.
Otras empresas van mucho más allá tratando de conocer del postulante aspectos como la capacidad de adaptación, la proactividad, el trabajo en equipo, la lealtad, el respeto, la obediencia, la capacidad de innovación, etc.
¿Por qué entonces hacen esto las empresas?
Si se contrata a una persona sin ese proceso riguroso sería similar a jugar a ciegas! No tendría la empresa bases para saber si la persona contratada sería parte de la solución o problema!
Por increíble que parezca, muchas de estas empresas no conocen de Biblia pero ejecutan principios de orden y planificación porque saben que un error puede representar grandes gastos o de por sí, la ruina de la empresa. Es por ello que siempre la empresa tiene como alternativa el despido del contratado si este no va acorde a la misión y visión de la empresa.
“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.” (Lucas 14:28-32)
Revisemos en la Palabra de Dios
Elección
La Palabra del Señor nos enseña que Dios eligió (contrató) un hombre con la capacidad para reinar sobre Israel…
“Y haciendo Samuel que se acercasen todas las tribus de Israel, fue tomada la tribu de Benjamín. E hizo llegar la tribu de Benjamín por sus familias, y fue tomada la familia de Matri; y de ella fue tomado Saúl hijo de Cis. Y le buscaron, pero no fue hallado. Preguntaron, pues, otra vez a Jehová si aún no había venido allí aquel varón. Y respondió Jehová: He aquí que él está escondido entre el bagaje. Entonces corrieron y lo trajeron de allí; y puesto en medio del pueblo, desde los hombros arriba era más alto que todo el pueblo.
Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Habéis visto al que ha elegido Jehová, que no hay semejante a él en todo el pueblo? Entonces el pueblo clamó con alegría, diciendo: !!Viva el rey! Samuel recitó luego al pueblo las leyes del reino, y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Jehová.” (1 Samuel 10:20-25)
Olvido de la labor
Pero este hombre decidió olvidar esa capacidad que Dios le dio, para actuar de manera apresura, desobediente y necia… una persona que en vez de solución estaba creando problemas…
“Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero este no llegaba. Como los soldados comenzaban a desbandarse, Saúl ordenó: «Tráiganme el holocausto y los sacrificios de comunión»; y él mismo ofreció el holocausto. En el momento en que Saúl terminaba de celebrar el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo, y lo saludó. Pero Samuel le reclamó: —¿Qué has hecho?
Y Saúl le respondió: —Pues, como vi que la gente se desbandaba, que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás, pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal, y ni siquiera he implorado la ayuda del Señor”. Por eso me atreví a ofrecer el holocausto. —¡Te has portado como un necio! —le replicó Samuel—. No has cumplido el mandato que te dio el Señortu Dios. El Señor habría establecido tu reino sobre Israel para siempre, pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado y lo ha designado gobernante de su pueblo, pues tú no has cumplido su mandato.” (1 Samuel 13:8-14)
Consecuencias
Pero luego de esto, el Señor le brinda una nueva misión a Saúl pero él vuelve a desobedecer… Por favor leer 1 Samuel 15…
Para tener presente
Sabemos que la falta de sujeción, la rebeldía, el orgullo, la soberbia, el reincidir en la desobediencia siempre traerá consigo un foco nocivo e infeccioso… Entonces ¿Qué haríamos si sabemos que tenemos una persona así en nuestra iglesia?, ¿Estamos dando funciones a personas que no conocen el enfoque, la misión y la visión del Señor?, ¿Estamos tomando decisiones a la ligera?, ¿Nos dejamos llevar por el don y el talento que poseen estas personas?
Recordemos que lo que está en juego es el rebaño del Señor
“Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” (Hechos 20:28)
No nos desesperemos
No nos afanemos, no nos desconcentremos, recordemos más bien que
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:23-24)
Revisemos ejemplos en la Palabra de Dios
Tomemos ejemplo de lo que el Señor enseñó a Samuel en una segunda ocasión
“Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1 Samuel 16:6-7)
Mucho cuidado con decisiones a la ligera
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.” (Mateo 7:15-20)
Tened presente que
“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.” (Apocalipsis 3:11)
Cuida el rebaño que está, ayuda a proyectar lo que está, no lo atormentes ni llores por lo que no está!
Si aún no tienes tu Biblia, te recomiendo buscar la tuya aquí
Recuerda pasar por el Cancionero
Dios te continúe bendiciendo y que sigas teniendo un excelente día en Cristo Jesús!








